miércoles, 6 de diciembre de 2017

IV Medio Maratón Cabrera Trail

El pasado domingo dejé el asfalto y volví a la montaña, dando un salto más en la distancia, pasando ya al Medio Maratón de Montaña, y también en la altimetría, ya que tenía ante mí un desnivel acumulado positivo de 2.000 metros. La verdad es que como tenía muy reciente el Maratón de Valencia, me veía con fondo y fuerte de piernas, por lo que decidí enfrentarme al trail que tiene el cartel de ser el Medio Maratón más duro de Madrid. Este trail, cumplía su cuarta edición, y además de la distancia de 21K, también había un 10K con +770 de desnivel.

La organización, para ser la cuarta edición, creo que tiene bastantes puntos que mejorar, para empezar, en la inscripción te piden la talla de camiseta, pero cuando llegas a recoger el dorsal no hay camiseta, son unos manguitos para los del 21k, y una buff para los del 10k, y lo peor es que tienen toda la pinta de ser sobrantes de otros años, ya que llevan impreso el texto Cabrera Trail, y las tres distancias que se hacían antes, 10k, 21k y 42k, cuando el 42K, ya llevan dos años sin hacerlo. Después el dorsal es solo eso, dorsal, ningún chip ni nada, el control del tiempo es totalmente manual, todos con el mismo tiempo de salida, en el tercer avituallamiento, hacen un control, basado en una persona que te toma el dorsal y apunta la hora en la que pasas, y ya en meta, una persona mira tú dorsal, y otra apunta en un portátil el tiempo. Por no haber, no hay ni crono en el arco de meta, nada de nada. Y bolsa del corredor, los manguitos y dos hojas de propaganda, ni un detalle más, de hecho no te dan ni una simple bolsa de plástico.

Listo para la salida
En esta carrera coincidía con varios compañeros de Forrest Gump Team, la mayoría ya con experiencia en la montaña, aunque ninguno de ellos se atrevió a lanzarse conmigo a la aventura, o locura, de hacer la distancia de 21k, y todos ellos optaron por hacer la distancia de 10k.

Listo ya para la salida, opté por no ponerme muy adelante, intentando no salir muy acelerado, ya que la carrera era muy larga, prefería salir más retrasado y más pausado, e ir cogiendo algo más de ritmo con el paso de los kilómetros, o eso pensaba yo. El recorrido tenía cinco subidas muy importantes, dos de ellas por encima de los 1.500 metros de altitud (1.547 metros y 1.526 metros), otras dos por encima de 1.400 metros (1.422 metros y 1.421 metros), y la primera de las subidas era a 1.340 metros. Antes del PK5 ya habríamos hecho las dos primeras subidas, la tercera se hacía entre el PK7,5 y el PK10, y en los últimos 7,5 kilómetros se hacían las dos restantes.

Desde el primer metro, y aún por asfalto se puede decir que ya íbamos subiendo, y más aún, cuando giramos a izquierda y empezamos a encarar la subida por camino de tierra. Esta primera subida se hace en gran parte por sendero, y se puede llevar un ritmo más o menos cómodo, siendo la parte final la más dura. El problema de este primer pico no es tanto la subida como la bajada, entre rocas y arbustos y casi en vertical, no quedaba otra opción que bajar el culo al suelo, e ir con mucho cuidado, porque en cualquier descuido podías irte para abajo. El último tramo de la bajada ya se puede hacer corriendo, y disfrutar un poco, pero claro con lo que no contábamos el grupo en el que yo iba, era con que la chica que debía de estar en un cruce se ausentase de su sitio, y entre eso, y que no había buena señalización, nos fuimos por el camino que no era, recorriendo un buen trecho, hasta que desde atrás nos gritaron que por ahí no era.

Con mis compañeros de Forrest Gump Team

Tras volver al camino, tuvimos un terreno de pista en el que se podía correr, y llegamos al primer avituallamiento. A este respecto indicar que igual que he criticado la “bolsa del corredor”, los avituallamientos estaban muy bien preparados, agua, bebida isotónica, fruta, galletas, ampollas de glucosa y gominolas, en todos y cada uno de los cuatro avituallamientos, más el de meta.

Pasado el avituallamiento empezamos con la segunda subida, y bueno, la verdad es que yo no esperaba encontrarme lo que me encontré. Vale que es montaña, vale que hay rocas, arboles, que es subida, vale que es naturaleza y pueda haber subidas duras en las que hasta andar cueste, pero encontrarte ante una subida, en la que no hay ni rastro de sendero, y en la que tienes que ir trepando por las rocas, para eso yo no estaba preparado. Cuando tu carrera ya no depende solo de tus piernas, sino que también debes de tirar de brazos, y tienes que escalar, creo que en ese punto eso deja ya de ser un trail, para ser otro tipo de deporte, mucho más cercano a la escalada. Prácticamente toda esa subida la tuvimos que hacer así, trepando, menos mal que por el frío llevaba guantes, porque si no, me habría dejado las manos. Una vez hicimos cima, respiré de tranquilidad, y por un momento me dediqué a ver las maravillosas vistas que había, en ese punto había restos de nieve y el paisaje era muy bonito, además de helador.

La bajada de esta cima, era en parte por pista, que tenía el inconveniente de tener muchas piedras sueltas, y otra parte por zonas de rocas, con el inconveniente que había zonas con hielo, y había que tener cuidado de no caer. El problema de las piedras sueltas es que mi tobillo izquierdo se resiente mucho, han sido muchos los esguinces que he tenido jugando al fútbol, y ese terreno no me viene nada bien, ya que en cuanto la superficie no es estable y se me dobla el tobillo, sufro muchos pinchazos en él, y durante varios metros arrastro un incómodo dolor.

Altimetría del Cabrera Trail 21K
La tercera subida, era la de más altura y para mí la más bonita, dura, pero casi toda por sendero, incluso en algunos tramos te podías permitir el ir corriendo un poco, solo al final de la subida, ya con nieve, se perdía el sendero y era algo más difícil la subida, pero en ningún momento había que trepar. Lo malo de esta cima, la bajada, de nuevo un tramo en vertical, en el que volvíamos a tener que bajar el culo al suelo, y de nuevo mal señalizado, por lo que otros dos corredores y yo nos perdimos, y acabamos en una zona de cardos borriqueros.

Otro punto malo que yo vi de la organización, fue la señalización, lo normal es que desde una baliza veas la otra, pero en este caso había muchos tramos que no era así, o te encontrabas con balizas a la altura de las rodillas, con lo cual era difícil verlas, había tramos que parecía más un ejercicio de orientación que un trail.

La cuarta subida volvía a ser complicada, de nuevo volvía a tocar trepar, una vez más volvía a sentir que lo que estaba haciendo se parecía poco a un trail, de nuevo sentía que me había confundido al escoger esa carrera. La bajada era un poco mezcla de todo, el problema a esas alturas es que había perdido todo el interés por la carrera, y ni en tramos en los que se podía correr, me apetecía hacerlo.


Cima del tercer puerto a 1.547 metros
Antes de la última subida, avituallamiento, llevaba ya 4 horas 40 minutos, la meta la cerraban a las 6 horas, y la chica me dice que voy justo de tiempo, le pregunto qué cuanto queda y me dice que 4 kilómetros, pero que la última subida es muy dura, muy empinada, pero que no me puede decir más, porque es nueva en el recorrido y no la conoce.

Esa quinta subida tardé en hacerla 40 minutos, posiblemente la más dura de todas, trepando desde el primer metro, por zonas complicadísimas, y para complicarlo más, me caí, escalando una roca, al apoyar el pie izquierdo me fallaron las fuerzas y me caí hacia el lado izquierdo, golpeándome la parte exterior del muslo contra una roca. En ese momento si hubiese podido me habría retirado, pero ya quedaba poco para hacer cima, y solo quedaba la bajada. Tras hacer cima, me quedaban 40 minutos antes del cierre de meta, pero no sabía la distancia, aun así, ya ni quería, ni casi podía correr, así que hice lo que quedaba andando, menos los metros finales, que por orgullo si los hice corriendo. La meta la crucé en un tiempo de 5 h 53´53”, a una media de 16:51 min/km, y siendo el antepenúltimo corredor. Decir que de los 193 corredores que empezamos el trail, lo acabamos 172.


El texto de la medalla lo resume todo
Para acabar, decir que el cartel de ser el Medio Maratón más duro de Madrid, puede quedar muy bien como publicidad, pero sinceramente buscar ese cartel a costa de la seguridad de los corredores me parece una imprudencia. Tener que hacer tres de las cinco subidas (sobre todo la segunda y la quinta), literalmente trepando, no lo veo yo muy lógico, y menos aún que cambien el recorrido y la última subida la pongan aún más dura que en ediciones anteriores, cuando a ese punto ya vas justo de fuerzas. Tampoco veo lógico hacer bajadas verticales, donde tienes que ir con el culo pegado al suelo, porque es imposible bajar de otra forma, salvo que seas un loco, y literalmente, te tires cabeza abajo. Desde luego no soy un experto en trail, pero sinceramente lo que yo hice el pasado domingo se parece más a escalada que a un trail, y a mi modo de verlo, es mejor hacer un recorrido menos duro, y que al año siguiente la gente repita, que tener el cartel del Medio Maratón más duro de Madrid, y que la gente al año siguiente no repita. A este respecto indicar que he mirado los diez primeros clasificados de la edición del 2016, y solo uno repitió este año, lo cual es sintomático.

En mi caso lo tengo claro, voy a huir de este tipo de trail, donde se ponga tan al límite a los corredores, y optaré por trail con menos desnivel, menos técnicos, y sobre todo menos arriesgados, en los que pueda disfrutar más de la montaña, y no terminar aborreciéndola,