miércoles, 14 de febrero de 2018

Running y redes sociales

Siguiendo un poco con el documental que os comentaba la semana pasada, Running: la gran obsesión, hoy quiero hablaros de algo a lo que en el documental se hace referencia en varias ocasiones, y que a mi modo de ver, sobre todo en el caso de Ivan Raña, de una manera no muy positiva. Me refiero a la unión running y redes sociales, o lo que también es conocido como el Social running.


Creo que todos estaremos de acuerdo en que internet, en general, ha cambiado la forma de vivir de la gente, ya no hace falta ir al banco a hacer una transferencia o pagar un recibo, ni ir a la agencia de viajes, ni ir a comprar ropa, u otras cosas que hacíamos antes de una manera, y que internet nos permite ahora hacerla de otra. A ese respecto, las redes sociales, también han modificado nuestra manera de socializar, de conocer gente que está a kilómetros de distancia, y lo más importante, nos permite conocer gente con nuestras mismas aficiones, como es el caso del running.

No hay duda, como ya he comentado en anteriores ocasiones, que el running está de moda, basta con salir a correr cualquier día, y casi a cualquier hora, y te encontraras con otros locos, que como tú, comparten la afición por correr. En paralelo al auge del running, se está viviendo el auge de las redes sociales, una forma de socializar, que ha traspasado la frontera de lo personal, para ir afianzándose en unos determinados sectores de nuestra vida como es el caso de la afición por correr, de tal forma, que con ese corredor que nos cruzamos, no solo tenemos en común que corremos, si no que, con muchos de ellos, también tendremos en común poseer perfiles en redes sociales, ya sea Facebook, Instagram o Twitter.

Como decía al comienzo de la entrada, Iván Raña, a mi modo de ver, no hacía una buena crítica de las redes sociales. En parte, estoy de acuerdo con él, en el sentido de las frases que se ven en muchos perfiles, y que, como ya os comenté, a mí me parecen bastante destructivas, y también estoy de acuerdo, en qué muchas veces el seguir a determinados perfiles en las redes sociales, te puede llevar a imitarle o tomarlo como referencia, siguiendo ejemplos que son más destructivos que constructivos. Pero eso, ¿es culpa de las redes sociales, o de cada uno de nosotros?, en la vida real, fuera de internet, han existido, existen y existirán, las personas que suponen una mala influencia, y está en nosotros, en nuestra capacidad, el saber hacer una criba, y buscar personas o perfiles de redes sociales, que nos ayuden a crecer.

Por otro lado, hay un aspecto que crítica Iván Raña en lo que no estoy de acuerdo, y es el ansía de los corredores de querer compartir sus entrenamientos, sus carreras, sus logros, ¿de verdad es malo eso?, yo no lo veo como algo negativo. En mi caso, los que me seguís desde hace tiempo lo sabéis, el blog surgió para contaros como iba a preparar mi primer maratón, y a raíz de eso, a lo largo de los años he ido compartiendo con vosotros otros temas que he ido conociendo y/o aprendiendo, además de por supuesto, compartir mis experiencias. Al blog se le fue uniendo Facebook, Twitter e Instagram, y lo único que he hecho ha sido trasladar a estas redes sociales lo que cuento en el blog, es decir, mis entrenamientos, mis retos, mis experiencias. Al fin y al cabo, lo único que he hecho, o que hacemos en general los que usamos las redes sociales, es usar las herramientas que internet nos pone en la mano para socializar, igual que usamos internet para otro cientos de cosas.

Las redes sociales para mi tienen dos direcciones, una lo que tu compartes, lo que tu expones en tu perfil, y otra, lo que comparten las personas a las que sigues. Al respecto de lo primero, como he indicado anteriormente, yo expongo mis entrenamientos, mis retos y mis logros o fracasos, en general mi experiencia y mi forma de vivir el mundo del running. Todo ello no lo hago buscando ser un ejemplo o una motivación para los demás, lo cual no quiere decir que si mi perfil le puede ayudar a alguien a motivarse positivamente me alegro, sino que es una forma de llevar un seguimiento de mi preparación, como si fuese un diario digital de los avances que voy logrando y de los retos que voy superando. Respecto a las personas que sigo, no voy a extenderme, ya conocéis mi filosofía, así que os podéis imaginar el tipo de perfil al que sigo.

Dejando a un lado los perfiles de corredores populares que convierten el running en una obsesión, e intentan ser un ejemplo “positivo”, personalmente no veo nada malo en que una persona se haga un selfie, y lo cuelgue junto con los kilómetros que ha corrido, o el ritmo que ha llevado, sinceramente me parece fenomenal, igual que también me parece positivo, que te dejen o dejes algún comentario de ánimo cuando las cosas no salen como esperas, o atraviesas una lesión, que te pregunten, que te motiven, o incluso que te corrijan. Y obviamente, si te has propuesto un reto, y lo has conseguido, que menos que gritarlo a los cuatro vientos, para que la gente se entere, y hoy en día, que mejor forma que hacerlo que a través de las redes sociales.

Quiero cerrar la entrada, con lo que para mí, es una de las partes más importantes de las redes sociales, y es la posibilidad de conocer a otros corredores, la posibilidad de acudir a quedadas de entrenamientos que se promueven en las redes sociales, la posibilidad de conocer en una carrera a ese corredor al que sigues/ o te sigue, la posibilidad de compartir kilómetros, en definitiva, la posibilidad de desvirtualizar y hacer social running, más allá de las redes sociales.