miércoles, 30 de marzo de 2016

Historias de superación

Nada es una locura, si estás bien preparado. Esa es la frase que encabeza el blog, y que intento tenerla siempre muy presente cada vez que afronto un reto, y es que al fin y al cabo, la mayor dificultad de un reto está en la preparación y en la mentalización, si ambas son buenas nada es imposible. Hasta ahora he ido afrontando distintos retos, y puedo decir que solo en uno estuve a punto de retirarme, fue en el triathlón, y sin duda fue porque no iba bien preparado, llevaba muy mal entrenada la natación, y eso me pasó factura a la hora de la confianza con la que afronté la prueba.



En mi cabeza son muchos los retos que tengo, algunos posibles, otros imposibles, pero estos últimos solo por cuestión de tiempo para prepararlos, nada más. Hace unos meses en una entrevista para un blog me preguntaron por la posibilidad de hacer un Ironman, mi respuesta fue que no lo veía como algo imposible de hacer, hay mucha gente que lo hace y lo termina, otra cosa es que pudiese prepararlo en condiciones debido al tiempo del que dispondría para prepararlo. Como soy consciente de eso, un Ironman no entra dentro de mis retos.

El no poder disponer de tiempo es de las pocas excusas que se podrían admitir para no enfrentarte a algo, aunque eso sí, puede que no tengas tiempo para preparar un Ironman, pero siempre hay triatlones de menores distancias, que se pueden preparar… lo que no puede ser una excusa es el estado físico, la edad u otras enfermedades o situaciones, y por ello hoy os traigo varias historias de superación que puedan serviros de motivación para vuestros primeros y/o próximos retos.

La primera historia es la de Stephen Want, un australiano con sobrepeso que tras empezar por ir al trabajo en bicicleta se fue metiendo en el mundo del triatlón, y logró perder más de 40 kg. Después de eso se hizo con un entrenador personal que le ayudo a terminar en varias ocasiones el medio Ironman, (1,9 km de natación, 90 km de ciclismo y un medio maratón), e incluso en 2013 acabo el Ironman Western Australia (3,86 km de natación, 180 km de ciclismo y un maratón).

Foto: iberobike.com
En esta historia podemos ver a un hombre con sobrepeso, que no solo hizo el esfuerzo de practicar un deporte, sino que ha sido capaz de realizar una de las pruebas más duras que existen, como es un Ironman, un ejemplo para cualquiera de nosotros, y que demuestra que todo es posible.

La siguiente historia es la de Elisa Forti, una italiana que lleva desde su juventud en Argentina. En la entrada Sueños de un runner aficionado, os hablé de la prueba El Cruce Columbia, que consta de tres días de competición en los que se cruzan los Andes, y tiene un recorrido de 104 kilómetros. Si de por sí realizar esta prueba ya tiene mucho mérito, imaginar hacerla con ¡80 años de edad!, eso ya tiene un mérito increíble, además de ser una experiencia muy bonita ya que además formó equipo con su nieto de 19 años.

Foto: minutouno.com
Tenemos el ejemplo de una mujer luchadora, que a pesar de su edad no solo practica running con asiduidad, sino que además se lanza a la aventura de desafiar los Andes, y cruzarlos en tres días. Sin duda un ejemplo de que la edad no es una excusa para no practicar deporte.

Las siguientes son las historias de dos padres coraje. El primero es José Manuel Roás Triviño, un asiduo de las carreras en Sevilla que corrió la maratón de esa ciudad tirando del carrito de su hijo Pablo, afectado por la enfermedad de West. Para los que hemos corrido un maratón, y supongo que también los que no, recorrer los 42,195 metros de un maratón ya es un reto importante, por lo que hacerlo tirando del carrito de nuestro hijo nos puede parecer algo imposible. Este hombre, en cambio nos demuestra que este gran desafío es posible, poniendo una gran fuerza de voluntad y con la ilusión de cruzar la línea de meta y ver la alegría y la sonrisa de su hijo Pablo.

Foto: elconfidencial.com
El segundo padre coraje es Dick Hoyt, su hijo Rick Hoyt nació con una parálisis cerebral por falta de oxígeno, debido a que el cordón umbilical estaba enredado a su cuello. Cuando su hijo tenía 15 años, Dick participó en una carrera de 5 millas con él, tras ella su hijo le comentó: "Papá, cuando estábamos en la carrera pude sentir como si ya no fuera un discapacitado”. Tras eso Dick entrenó y empezó a correr maratones con su hijo. Tras varios maratones alguien le dijo, ¿por qué no un triatlón?, y Dick que no sabía nadar, y no se subía a una bicicleta desde que era un niño, entrenó para completar un triatlón con su hijo, cosa que no solo consiguió, sino que también ha completado varios Ironman. Otro claro ejemplo de lo que un padre puede hacer por ver la sonrisa y la ilusión de su hijo, para este padre nada es imposible.

Foto: hydro220.com
La última historia debo decir que cuando tuve conocimiento de ella, y tras ver el vídeo que os comparto, hizo que se me saltasen las lágrimas, de hecho cada vez que veo el vídeo, y ya lo he visto en varias ocasiones, me emociono. El protagonista de la historia es Bailey Matthews, un niño de 8 años al que con solo 18 meses le diagnosticaron parálisis cerebral. Este pequeño héroe completó un triatlón en el que tuvo que nadar 100 metros, hacer 4 kilómetros en bici y correr 1,3 kilómetros, distancias que para cualquier niño de 8 años ya es un importante reto, así que imaginaros para un niño con parálisis cerebral, que además ha tenido que aprender a andar hasta en cuatro ocasiones y le es prácticamente imposible hacerlo sin su andador.

Sus padres, aficionados al deporte han sido la fuente de inspiración de este pequeño, y han sido los que le han ayudado a prepararse hasta el punto de que Bailey no necesitó de ningún trato especial por parte de la organización, salvo que su padre le acompañase durante toda la prueba. Indescriptible es el momento de su entrada en meta, es impresionante y muy emocionante ver cómo el pequeño deja su andador, y a pesar de caerse en varias ocasiones cruza la meta él solo y sin ninguna ayuda. Sin duda un ejemplo de que la voluntad hace posible cualquier cosa.


Estas son algunas de las historias que me he encontrado a lo largo de los últimos años en internet, historias de personas, que por uno u otro motivo me parecen unos claros ejemplos de superación. Después de leerlas, ¿alguien es capaz de decir que un reto le parece imposible?, yo, desde luego no.

lunes, 28 de marzo de 2016

Octava semana de entrenamientos, a una del Medio Maratón Villa de Madrid

Con un día de retraso os traigo lo que han sido los entrenamientos de la octava semana, la cual es la última de entrenamientos antes de la semana del Medio Maratón, semana que por otro lado prácticamente ha sido nula. Menos mal que el Medio Maratón no depende exclusivamente de esta semana, porqué si así fuese las perspectivas para la carrera no serían nada buenas.

Jardines del Buen Retiro
Y es que con la Semana Santa de por medio ya tenía muy claro que iba a ser complicado cumplir todos los entrenamientos planeados, más cuando a los días festivos, había que sumarle que los días de trabajo me tocaba guardia, lo que suponía salir a las ocho de trabajar, en lugar de a las seis. Pero bueno, aún con esos inconvenientes la idea era la de perder solo un entrenamiento y poder hacer dos, pero no, eso tampoco pudo ser, y es que después de varias semanas de obstrucción nasal y mucosidad esto ha derivado en una sinusitis, que el lunes ya me dejó muy tocado, pero que no fue nada comparado al martes y al jueves, días en los que la sinusitis me hizo pasar varias horas en cama hasta que el dolor pasó de ser insoportable, a ser relativamente soportable. Por suerte, desde el jueves a media tarde no ha habido ni rastro de la sinusitis, y he podido disfrutar de los días de descanso. Para los que no sepan, la sinusitis es una inflamación de las fosas nasales que deriva en una infección y en un fuerte dolor de cabeza, como si tuvieses jaqueca o migraña. 

Al final el único día que pude cumplir el plan fue el sábado, aunque fue más salir a correr por las ganas que tenía de calzarme las zapatillas que por cumplir con el plan, y es que después de un día y medio de estar en la calle, de bar en bar, comiendo de tapitas, de estar de pie prácticamente el 100% del tiempo… ni el cuerpo ni las piernas las tenía para salir a correr, pero la verdad es que me apetecía salir un rato, y así lo hice.

Así que con esto, el plan de entrenamientos, y el entrenamiento de esta semana han sido:

Día uno, fartlek y fortalecimiento. Tenía que hacer una sesión de 40 minutos fartlek, con un desglose de 5 minutos a 6:15 min/km, 30 minutos de cambios de ritmo de 500 metros a 4:45 min/km y 250 metros a 7:15 min/km, y para terminar 5 minutos a 6:15 min/km. La idea era haberlo hecho el martes, pero la sinusitis me tenía destrozado, y si simplemente la luz o algo de ruido ya me molestaba, imaginaros salir a correr y hacer una sesión de fartlek… inmediatamente la idea de salir a correr se me fue de la cabeza.

Día dos, sesión a ritmo. Esta semana tocaba de nuevo sesión de ritmo, una sesión de 50 minutos, en la que el desglose era de 20 minutos a un ritmo de 6:15 min/km y 30 minutos a un ritmo de 5:15 min/km. Tras no poder hacer el entrenamiento del martes, me planteé hacer el entrenamiento el jueves, pero de nuevo la sinusitis me atacó fuerte y tuve que desestimar la idea de salir a entrenar.

Día tres, sesión de fondo. El único entrenamiento que realicé durante la semana, aunque como dije anteriormente tampoco fue un entrenamiento, sino más bien salir a disfrutar un poco de correr. Tras un día y medio de no parar en casa, y de pasar muchas horas de pie, la piernas parecían dos bloques de cemento, por lo que poco les podía exigir, pero bueno, como después de varios día de parón tenía bastantes ganas de salir, y además, más vale poco que nada, me calcé las zapatillas y salí a hacer unos kilómetros.  Para esta sesión tenía que hacer 60 minutos, a un ritmo entre 6:00 min/km y 6:45 min/km, y yo hice 9,11 kilómetros, en 53:45 minutos, a un ritmo de 5:54 min/km.

Y ya estamos en la semana del Medio Maratón, el planning para esta semana es muy tranquilo, un par de salidas de 30 minutos, para mantener las piernas activas, intentar hacer acopio de muchos hidratos, comiendo pasta casi todos los días, una sesión de relax el sábado, y a esperar que el domingo todo salga bien, que haga buen día y que disfrutemos recorriendo las calles de Madrid. Respecto a la idea con la que afronto el Medio Maratón, pues en principio es acercarme a la marca del año pasado que fue de 1:50:00, y si me veo bien de ritmo intentar bajarla, sino, pues no irme muy por encima, pero la verdad es que después de como estoy afrontando últimamente las carreras, con verme en la línea de salida sin haber tenido ningún problema de salud ya sería un triunfo, y a partir de ahí, a ver lo que las piernas dan de sí, pero sobre todo, volver a disfrutar de correr el Medio Maratón Villa de Madrid.

Semana 8
Día 1
Día 2
Día 3
Plan Entrenamiento
Fartlek
40 minutos
5 min a 6:15 min/km
Insertar 30 minutos
500 m a 4:45 min/km
250 m a 7:15 min/km
5 min a 6:15 min/km
Sesión de Ritmo
50 minutos
20 min a 6:15 min/km
30 min a 5:15 min/km
Sesión de Fondo
60 minutos
Ritmo entre 6:00 y 6:45 min/km

Realizado

No realizado

No realizado
Sesión de fondo
53:45 minutos
Ritmo 5:54 min/km
9,11 km

martes, 22 de marzo de 2016

Ibuprofeno, paracetamol y running, ¿es bueno o malo?

Hay una cosa que me ha sorprendido mucho ya desde la primera carrera que hice en noviembre de 2013 y es el uso de medicamentos, en la mayoría de los casos antiinflamatorios, para afrontar una carrera o incluso ya metidos en carrera. En esa primera carrera, uno de mis compañeros de fatigas comentó que se había desayunado un paracetamol. Nunca he entendido muy bien para que se toma un corredor un paracetamol en la línea de salida, o porqué en una carrera de media o larga distancia se puede llegar a tirar de este medicamento en lugar de geles, que yo creo que son bastante más adecuados, pero esto es así, es una realidad que se ve o escucha en casi todas las carreras. Desde luego en mi caso, y dentro de mi ignorancia, el uso de estos medicamentos a la hora de correr no ha tenido nunca ninguna cabida, y si esto ya era así, antes, cuando era un ignorante, imaginaros ahora que me he informado y documentado sobre el uso de antiinflamatorios antes de correr.

Imagen de Buenavibra.es
Lo primero es ¿qué busca un corredor tomando antiinflamatorios?. Hay varios motivos, uno de ellos aliviar el dolor, un corredor tiene un dolor que no le evita correr, no llega a ser una lesión importante, pero si le molesta, por lo que se toma ese antiinflamatorio antes de correr y evita el dolor. Otra de las causas es la prevención de la inflamación debida a la reacción de nuestro cuerpo por el estímulo intenso al que le estamos sometiendo. Y un tercer motivo es para evitar el cansancio muscular, evitando que las piernas te duelan, y buscando rendir mejor.

Todo lo anterior es cierto, los antiinflamatorios van a conseguir esos resultados, pero el hecho de que los antiinflamatorios produzcan esos resultados y que lo veamos como un hecho muy repetido en las carreras no significa que sea bueno, y mucho menos recomendable.

Pero ¿por qué no son recomendables los antiinflamatorios antes de correr?

Si la intención con la que nos tomamos un antiinflamatorio es la de evitar el dolor, lo único que podemos conseguir es que esa pequeña dolencia o lesión se agrave más. El cuerpo con el dolor nos avisa de que algo no va bien, por lo que debemos parar y que nos vea un especialista, en lugar de eso muchos se toman un antiinflamatorio, para de esta manera seguir corriendo y terminan por agravar la lesión.

Respecto a tomar antiinflamatorios antes de correr para evitar la inflamación, los estudios han demostrado que los antiinflamatorios no ayudan  a prevenir la inflamación ni el daño muscular. Lo mejor es que tras los entrenamientos y las carreras, y una vez que con ellos hemos generado un daño muscular, trabajemos la recuperación, y dejemos que nuestro cuerpo regenere los tejidos dañados, en lugar de tomarnos un antiinflamatorio y pensar que con eso ya está todo solucionado.

Respecto a las molestias posteriores a los entrenamientos o carreras, los estudios realizados han indicado que corredores que consumieron ibuprofeno antes de correr sentían las mismas molestias musculares que los que no lo tomaron, además de que los valores de creatina quinasa (enzima que demuestra la existencia de daño muscular), eran superiores en los corredores que tomaron ibuprofeno.

Por supuesto, tomar un antiinflamatorio antes de correr no va a hacer que nuestro rendimiento sea mayor. Un estudio realizado a corredores de media y larga distancia demostró que el uso de antiinflamatorios no reduce el número de abandonos en estas competiciones. Entre los abandonos, las molestias estomacales fueron superiores entre los corredores que tomaron antiinflamatorios, y el dolor de músculos y articulaciones fue mayor entre los que tomaron antiinflamatorios.

Y una vez visto que los estudios nos indican que tomar antiinflamatorios antes de correr no nos va a ayudar como muchos pensaban, es hora de saber si tomarlos es malo para nuestro organismo.

Según estudios, la ingesta de antiinflamatorios antes de correr puede ocasionar lesiones intestinales que deriven en hemorragias en heces y orina, e incluso se han dado casos de personas que tras el consumo de ibuprofeno o antiinflamatorios antes de correr han sufrido hemorragias gastrointestinales e infartos.

Además de lo indicado en el párrafo anterior, debemos tener en cuenta que uno de los motivos por los cuales se toma antiinflamatorios antes de correr es el de evitar la inflamación, pensando que esta inflamación es mala, lo cual es una creencia que está muy generalizada y que es errónea. Nuestro cuerpo con la inflamación elimina los estímulos nocivos e inicia el proceso de curación, para ello el cuerpo crea prostglandinas, que son unas sustancias naturales involucradas en el proceso de proteger la mucosa gástrica, regular la presión sanguínea y generar inflamación en un área lesionada. Al tomar antiinflamatorios antes de correr vamos a evitar que el cuerpo fabrique la prostglandina, de manera que la existencia de una zona lesionada va a quedar enmascarada por el uso del antiinflamatorio, con lo que podemos agravar esa lesión.

Por lo tanto, una vez documentado, me queda muy claro que la ingesta de ibuprofeno, paracetamol o cualquier otro medicamento antes de correr o durante, no solo no va a ser beneficioso, sino que incluso puede ser bastante perjudicial para nuestra salud.

Por si queréis más información, aquí os dejo el enlace a una entrada en la que hablan de distintos estudios realizados a deportistas tras tomar ibuprofeno y realizar ejercicio.

http://www.soymaratonista.com/25583/ibuprofeno-y-el-ejercicio-por-que-no-debemos-consumirlo

domingo, 20 de marzo de 2016

Séptima semana de entrenamientos, a dos del Medio Maratón Villa de Madrid

Esta semana ha venido cargada de kilómetros, como ya os comenté no quería perder la sesión de fondo de la semana pasada que pospuse por culpa de la gripe, así que para esta semana en vez de tres entrenamientos me planteé cuatro, y de esta forma no perdía una sesión de fondo, que de cara al Medio Maratón me parecen bastante importantes.

Puerta de Alcalá
Debo decir que es la primera vez que hago cuatro sesiones de entrenamiento en una semana, y esto me ha servido para que me reafirme en la idea de que tres sesiones para mí están bien, ya no por la carga de kilómetros, que no la he visto excesiva, y eso que en la semana he pasado de los 40 kilómetros, sino por el tiempo que dejo de dedicarle a la familia y en especial al pequeñajo. De las cuatro sesiones tres las he hecho entre semana, (lunes, miércoles y jueves), y eso supone que esos tres días entre el trabajo y luego correr y ejercicios de gimnasio, cuando por fin estoy en casa tranquilamente el pequeño está dormido o casi, y cuando me he querido dar cuenta la semana ha pasado y no le he visto casi.

Debo decir que esta semana he vuelto a tener esos síntomas raros de mucha congestión nasal, mucosidad, pero ningún otro síntoma de resfriado… a ver si ya con la entrada de la primavera empiezan a desaparecer los virus y por fin podemos respirar tranquilos, aunque todo sea dicho, esta semana he tenido bastante suerte ya que ha habido un virus gastrointesinal que ha afectado al pequeño y a la mami, pero que a mí me ha respetado.

Como os he dicho la semana la empecé el lunes, con una sesión de fondo, tras un día de descanso, el miércoles me lancé a la sesión de cuestas y las abdominales, haciendo el jueves la sesión de fartlek y los ejercicios de fortalecimiento, y el domingo he cerrado la semana con una nueva sesión de fondo.

Y ahora paso a contaros los entrenamientos de la semana:

Día uno, sesión de fondo. Sesión que tenía aplazada de la semana pasada. Fue una sesión que hice a ritmo muy tranquilo, ya que me notaba las piernas bastante cargadas de la carrera del domingo, así que desde que empecé me lo tomé con calma, no era día de apretar, sino de hacer kilómetros. Para la sesión tenía que hacer más de 75 minutos a un ritmo entre 6:00 min/km y 6:45 min/km. En el entrenamiento hice 1:21:24 minutos, a un ritmo de 6:01 min/km, para hacer 13,53 kilómetros.

Día dos, sesión de cuestas. Tras hacer la semana pasada sesión de ritmo, en esta semana volvía a las sesiones de cuestas, que después de un día de descanso encaré con las piernas descansadas y con bastantes buenas sensaciones, la vedad es que el cuerpo me pedía un ritmo algo más rápido, pero como tenía pensado hacer al día siguiente la sesión de fartlek decidí no apretar tanto como habría podido. En la sesión tenía que hacer 45 minutos a un ritmo de 6:00 min/km, y yo hice 44:53 minutos, a un ritmo de 5:45 min/km, para un total de 7,81 kilómetros, en los que hice ocho subidas y siete bajadas. Para acabar la sesión unos abdominales y estiramientos en el gimnasio.

Día tres, sesión de fartlek y fortalecimiento. Sesión de 40 minutos de fartlek, que en este caso volví a hacer en el gimnasio. El tiempo estaba frío y amenazaba lluvia, y no tenía yo el cuerpo como para volver calado, así que opté por hacer el entrenamiento en la cinta, lo cual reconozco que después de varias semanas haciendo este entrenamiento en la calle, se vuelve muy aburrido. Para esta sesión el desglose era de 5 minutos a 6:15 min/km, 30 minutos de cambios de ritmo de 750 metros a 4:45 min/km y 500 metros a 7:15 min/km, y para terminar 5 minutos a 6:15 min/km. En el entrenamiento hice un total de 6,77 km, en un tiempo de 40:00 minutos, a un ritmo final de 5:45 min/km, haciendo un total de ocho cambios de ritmo. Para terminar la sesión ejercicios de fortalecimiento de piernas en máquina.

Día cuatro, sesión de fondo. Y cerramos la semana con una nueva sesión de fondo, en esta ocasión en vez de hacerla un sábado como tengo por costumbre la he hecho el domingo para así dar un poco más de descanso a las piernas. Sesión en la que me he encontrado muy bien, en la que el viento no ha hecho acto de presencia, y hay que ver lo que se agradece eso, y sí he tenido un poco de lluvia, lo cual a mí hasta me gusta. Obviamente me refiero a un poco de chispeo que no te cala, y refresca, que te caiga un tormentón, ya no es tan agradable. Para la sesión tenía que hacer más de 60 minutos a un ritmo entre 6:00 min/km y 6:45 min/km, como me he encontrado bastante cómodo me he ido hasta la 1:19:00 minutos, para hacer 13,62 kilómetros, a un ritmo de 5:48 min/km.

Y la semana próxima va a ser una semana complicada, en el trabajo me toca guardía, lo que supone que en vez de salir a la seis salgo a las ocho, y además es Semana Santa, así que nos iremos a pasar unos días al pueblo, o sea, voy a tener un tiempo muy limitado para poder seguir el plan. La idea es renunciar a una de las sesiones, que posiblemente sea la de ritmo, y hacer las sesiones de fartlek y fondo, pero claro esa es la idea, después ya veremos como va transcurriendo la semana y viendo que podemos hacer.

Semana 7
Día 1
Día 2
Plan Entrenamiento
Sesión de Fondo
> 75 minutos
Ritmo entre 6:oo  y 6:45 min/km
Sesión de Cuestas
45  minutos
Ritmo 6:00 min/km
Realizado
Sesión de Fondo
1:21:24 minutos
Ritmo 6:01 min/km
13,53 kilómetros
Sesión de cuestas y abdominales
44:53 minutos
Ritmo 5:45 min/km
7,81 km


Día 3
Día 4
Plan Entrenamiento
Fartlek
40 minutos
5 min a 6:15 min/km
Insertar 30 minutos
750 m a 4:45 min/km
500 m a 7:15 min/km
5 min a 6:15 min/km
Sesión de Fondo
> 60 minutos
Ritmo entre 6:oo  y 6:45 min/km
Realizado
Fartlek y fortalecimiento
40:00 minutos
Ritmo 5:45 min/km
6,77 kilómetros
Sesión de Fondo
1:19:00 minutos
Ritmo 5:48 min/km
13,62 kilómetros

miércoles, 16 de marzo de 2016

V Carrera Bomberos de Madrid

Últimamente cada vez que me toca afrontar una carrera lo hago tras pasar unos días flojo de salud, esta temporada está siendo la tónica habitual, me pasó en el Duathlon de Valdebebas, en el Medio Maratón de Córdoba, en la We Run Ciudad de Parla, y también en la carrera en la que participé el pasado domingo, la V edición de la Carrera Bomberos de Madrid. Tan solo la Carrera de la Solidaridad y el Derbi de las Aficiones las he afrontado en plenas condiciones, esperemos que con la llegada de una mejor temperatura, desaparezcan los virus y el resto de la temporada lo afronte en condiciones óptimas, aunque tampoco me puedo quejar de los tiempos que he marcado en cada una de las pruebas mencionadas.

En esta carrera tuve la suerte de coincidir con mi amigo David, y digo lo de suerte porque tal y como me encontraba y sobre todo, como me fui encontrando a lo largo de la carrera, tener a mi lado a una persona con la que he compartido tantas carreras y con la que me adapto perfectamente al ritmo, siempre es un buen apoyo.

David, el pequeñajo y yo
Como hago habitualmente voy a ir desgranando por partes todo lo que me ha parecido la organización y la carrera. El precio 12 euros, un importe que más o menos viene siendo el estándar, aunque todavía puedes encontrar carreras por 10 euros. Eso sí, por lo menos en esta carrera el precio era el mismo para todos los participantes, te apuntases el primero o el último. La bolsa del corredor, pues sinceramente cada vez llevan más papel y menos detallitos, era la primera vez que participaba en esta carrera y no sé como habrá sido en otras ocasiones, pero en esta ocasión la bolsa era una típica bolsa de El Corte Inglés, con la camiseta conmemorativa, una mini crema para los músculos y articulaciones y lo demás propaganda, y en la meta una botella de agua y un plátano, ni bebida isotónica ni nada más. Comparada con otras carreras que se mueven en el mismo precio, la bolsa del corredor de esta carrera me parece un poco vergonzosa. Por cierto talla de camisetas según disponibilidad, por suerte yo tuve de mi talla, y es que si te dan poco y además no tienes la suerte de que haya camisetas de tu talla, pues sinceramente, peor imposible.

Respecto al recorrido de la carrera, lo primero la salida, el marco incomparable, la Puerta del Sol, eso sí, creo que nunca he estado en una salida tan incómoda, ya que la fuente y demás mobiliario urbano estorbaban demasiado a los 4.000 corredores que tomamos la salida, la cual se hizo por la calle Preciados en dirección a Gran Vía. En la calle Preciados teníamos todo el ancho para correr, lo malo es que te encontrabas de sopetón con que el corredor de delante se echaba a un lado, y en su lugar aparecía una papelera, que tenías que esquivar rápidamente, ocurriéndole al corredor que llevabas  detrás lo mismo que te había ocurrido a ti. Por suerte solo este primer tramo era más complicado y estrecho, ya que una vez tomada Gran Vía todo discurría por espacios anchos. El recorrido en sí tenía tres partes muy diferenciadas, desde la salida hasta más o menos el kilómetro y medio tramos de subida y bastante bajada, desde ahí hasta el 6 de subida y desde el 6 hasta el 10 de bajada.


Altimetría Carrera Bomberos de Madrid
Lo bonito de esta carrera es por donde discurre, la salida como ya he dicho en la Puerta del Sol, de ahí a la calle Preciados, Gran Vía, calle Alcalá, Paseo de Recoletos y Paseo de la Castellana, hasta la Plaza de Cuzco, donde hacíamos un giro de 180 grados y volvíamos a recorrer Paseo de la Castellana y Paseo de Recoletos.


Recorrido Carrera Bomberos de Madrid
Antes de la carrera David me preguntó por el ritmo a llevar, era una carrera con algo más de cuatro kilómetros relativamente duros, más debido a que era una subida constante que a la inclinación, pero el resto de la carrera era bastante asequible, así que aunque no me encontraba muy bien, le dije que con los entrenamientos que llevábamos ya, mínimo hacer 50 minutos, y todo lo que pudiésemos bajar de ese tiempo, pues mejor. Tal vez fue un exceso de confianza, teniendo en cuenta como me encontraba, pero este año me he propuesto en las carreras de 10 kilómetros estar en 50 minutos o menos, y no quería tirar la toalla antes de tomar la salida. Debo decir que me encontraba peor que en la We Run Parla, ya que en esa ocasión solo tenía congestión nasal, en esta tenía congestión nasal, irritación de garganta y tos. Es lo que tiene tener un pequeñajo en casa. 

Compartiendo desayuno con el pequeñajo
Ya en carrera y pasado el tramo de la calle Preciados, se empieza a ir muy rápido, ya que pasamos por Gran Vía y la calle Alcalá, y además de ser calles anchas, todo es en bajada. El paso por el kilómetro 1 lo hicimos en 5;17 min/km. Durante el segundo kilómetro dejábamos el terreno favorable de la calle Alcalá para afrontar el Paseo de Recoletos, y algo más de cuatro kilómetros de subida, eso sí, en el crono se notaba que habíamos tenido mucho terreno favorable pues hicimos ese kilómetro en 4:46 min/km. El tercer kilómetro era el primero integro de subida, y fue donde empecé a notarme mal, el esfuerzo era mayor, y entre la congestión nasal y la irritación de garganta no terminaba de llevar una respiración fluida y empezaba a no sentirme nada cómodo, por lo que ese kilómetro lo hicimos en 5:08 min/km, para un total de 15:11 minutos.

Los tres siguientes kilómetros 4, 5 y 6, de constante subida se me hicieron muy pesados, la respiración cada vez era menos fluida, el esfuerzo era mayor, y sentía que cada vez me costaba más respirar y llenar los pulmones, sin duda ahí es donde mejor me vino la compañía de David, ya que al final el tenerle al lado me obligaba a mantener su ritmo y a no venirme abajo, eso y desde luego ir viendo los tiempos que íbamos marcando por kilómetro, que dadas las circunstancias no estaban siendo nada malos. El kilómetro 4 lo hicimos en 5:05 min/km y el kilómetro 5 lo hicimos en 5:15 min/km, para un tiempo de paso a mitad de carrera de 25:31 minutos. Pasado el kilómetro 5 avituallamiento, algo que hacemos ya de libro, apenas sin cambiar de ritmo, con los líos que nos montábamos en las primeras carreras para coger el agua, que hasta ¡nos perdíamos!, en esta ocasión David se encargó de coger la botella, y así afrontamos el último kilómetro de subida, con la respiración más fluida y con el ánimo de pensar que lo que quedaba a partir de hacer el giro en la plaza de Cuzco era todo terreno favorable. El kilómetro 6 lo hicimos en 5:03 min/km.

Los siguientes cuatro kilómetros la verdad que tuvieron poca historia, todo terreno favorable donde tocaba apretar el ritmo para intentar recuperar el tiempo perdido en la subida, que rondaba más o menos los 35 segundos. Estaba más o menos claro que a poco que apretásemos no nos íbamos a ir por encima del minuto 50, la duda era si seríamos capaces de recuperar esos 35 segundos para bajar de los 50 minutos. El kilómetro 7 lo hicimos en 4:36 min/km, el 8 en 4:50 min/km, el 9 en 4:49 min/km y el kilómetro 10 lo hicimos en 4:42 min/km, por lo que finalmente cruzamos la meta en un tiempo de 49:31 minutos. Por cierto en esta ocasión los 150 metros de más que midió el GPS en la We Run Parla, los midió de menos en esta carrera

Al terminar la carrera me encontré con mi prima que desde que debutó el año pasado en la Carrera de la Mujer, empieza a ser una habitual de las carreras de 10 kilómetros, bueno ya de mayor distancia, por que el 03 de abril me la volveré a encontrar en el Medio Maratón Villa de Madrid.

Un poco de todo
Y quiero acabar esta entrada con una costumbre que últimamente he perdido, y no debería de ser así, y es dar las gracias a esas personas que te encuentras animándote en las carreras, y en especial a mi mujer, que junto con el pequeñajo se pega el madrugón para acompañarme en cada carrera que hago, desde luego sin sus ánimos y su apoyo esto sería mucho más difícil. 

domingo, 13 de marzo de 2016

Sexta semana de entrenamientos, a tres del Medio Maratón Villa de Madrid

Semana que ha estado totalmente descarrilada, cierto que teniendo la Carrera Bomberos de Madrid el domingo me tocaba modificar un poco el plan de entrenamientos, pero es que según ha transcurrido la semana no solo he tenido que cambiar el plan, sino que también he tenido que dejar de lado uno de los entrenamientos.

Torres Kio
Y es que en la sexta semana el virus me alcanzó, bueno me alcanzó a mí, a mi mujer, a mi cuñado, y por supuesto a los tres pequeños de la familia, (mis dos sobrinas y mi pequeñajo), que al fin y al cabo son el principal foco del virus, ya que desde que empezó el otoño rara ha sido la semana en la que al menos uno de los tres pequeños no haya estado malo. Lo mejor de todo es la respuesta de la pediatra cuando llevas a los peques y es que te dicen que hasta mayo es lógico que estén resfriados, son pequeños, aún no tienen las defensas formadas y salvo paracetamol para bebes poco más se puede hacer, así que deseando estamos de que llegue mejor tiempo y que por fin los pequeños, y de rebote los mayores, podamos estar tranquilos de virus.

La semana empezó bien, con el entrenamiento de fartlek y sintiéndome bastante cómodo haciendo las series, eso fue el martes, terminé el entrenamiento muy contento, y es que según las series rápidas han ido aumentando de metros, mejor me he sentido en el entrenamiento. El miércoles ya empecé a sentirme mal, volvía la mucosidad y además empezó a molestarme la garganta, y la noche del miércoles al jueves fue la mala, escalofríos, tos y fiebre, aunque por suerte esta última solo apareció esa noche. Así que el entrenamiento que tenía pensado para el jueves, que era la sesión de fondo la pospuse al viernes... pero el viernes tampoco pudo ser por que aún tenía bastante tos, y no quería arriesgarme. Así que mi idea es pasarla a mañana lunes, hacer una sesión tranquila de fondo y reordenar los entrenamientos del resto de la semana, a ver si es posible. Y tras recoger el dorsal el sábado por la mañana y pasar el resto del día en casa intentando recuperarme, llegamos al domingo día en el que haría la sesión de ritmo en la Carrera Bomberos de Madrid.

Y dicho esto, paso a comentaros los entrenamientos de la semana:

Día uno, fartlek y fortalecimiento. Sesión de 40 minutos de fartlek, como ya viene siendo habitual, en la calle. Para esta sesión el desglose era de 5 minutos a 6:15 min/km, 30 minutos de cambios de ritmo de 1000 metros a 4:45 min/km y 500 metros a 7:15 min/km, y para terminar 5 minutos a 6:15 min/km. Cómo ya os he comentado esta siendo un entrenamiento en el que cada semana con el aumento de la distancia a ritmo rápido me voy encontrando cada vez más cómodo, y cada vez con mejores sensaciones, y eso que es uno de los entrenamientos que menos me gusta. En el entrenamiento hice un total de 7,54 km, en un tiempo de 43:09 minutos, a un ritmo final de 5:43 min/km, haciendo un total de ocho cambios de ritmo, cuatro a ritmo rápido y cuatro a ritmo lento. Para terminar el entrenamiento me metí en el gimnasio para una nueva sesión de fortalecimiento en máquina.

Día dos, sesión de fondo. Al tener la carrera del domingo, como os he comentado decidí pasar la sesión de fondo al jueves, pero la tos, la mucosidad y el malestar general me impidieron ya no solo el poder hacerla el jueves, sino tampoco el viernes. Espero poder hacerla el lunes, y ajustar los entrenamientos de la semana para en vez de hacer tres, hacer cuatro. Para la sesión tendría que haber hecho más de 75 minutos a un ritmo entre 6:00 min/km y 6:45 min/km.

Día tres, sesión de ritmo. Dejamos a un lado la sesión de cuestas para volver a la sesión de ritmo, aunque en este caso la sesión de ritmo sería un nuevo entrenamiento en competición, en esta ocasión como he comentado en la Carrera Bomberos de Madrid. Aunque ya haré el miércoles una entrada contando con más detalle todo lo que ha sido mi experiencia en esta carrera, hoy os anticipo que en general no me he encontrado a gusto ya que entre la congestión de nariz y la irritación de la garganta, en determinados momentos respirar ha sido bastante costoso, por suerte he ido acompañado de mi amigo David, y eso siempre es una motivación extra. Para esta sesión tenía que hacer 75 minutos, de ellos 25 minutos a un ritmo de 6:15 min/km y 50 minutos a un ritmo de 5:15 min/km, yo he hecho 10 kilómetros, en 49:31 minutos a un ritmo de 4:57 min/km.

Con David antes de la salida
La semana que viene la intención es hacer cuatro entrenamientos en lugar de tres, para intentar no perder la sesión de fondo, que al fin y al cabo, creo que son las más importantes a la hora de coger el fondo necesario para el Medio Maratón. Nunca he hecho cuatro sesiones en una semana, así que a ver que tal se da, pero es que teniendo en cuenta que la octava semana va a coincidir con semana santa, y que ahí seguro que como mínimo perderé una sesión, no quiero perder sesiones que luego pueda echar en falta el día del Medio Maratón. 

Semana 6
Día 1
Día 2
Día 3
Plan Entrenamiento
Fartlek
40 minutos
5 min a 6:15 min/km
Insertar 30 minutos
1000 m a 4:45 min/km
500 m a 7:15 min/km
5 min a 6:15 min/km
Sesión de Fondo
> 75 minutos
Ritmo entre 6:oo  y 6:45 min/km
Sesión de Ritmo
75  minutos
25 min a 6:15 min/km
50 min a 5:15 min/km

Realizado
Fartlek y fortalecimiento
43:09 minutos
Ritmo 5:43 min/km
7,54 kilómetros
No realizada
Carrera Bomberos de Madrid
49:31 minutos
Ritmo 4:57 min/km
10,00 km