domingo, 3 de marzo de 2019

We Run Parla 2019

Con un poco de retraso, llega la entrada sobre la última carrera en la que me he puesto un dorsal, la We Run Parla 2019, en la cual participé el pasado 17 de febrero, siendo esta la tercera ocasión que corría en esta carrera, que tiene un recorrido bastante llano, pero que engaña, ya que la denominan como el 10k más rápido de Madrid, y eso no es así, conozco por lo menos un par de carreras que son bastante más rápidas.

 
Lo bueno de esta carrera, es que al no ser en Madrid, no es una carrera que atraiga a mucha gente, aunque con el eslogan cada año son más los que pican y van a Parla buscando mejorar sus marcas. A pesar de ello, sigue sin ser una carrera masificada, y se nota por ejemplo en la retirada del dorsal, que no pudo ser más rápida, llegamos, directos a por el dorsal, y luego a por la camiseta, sin esperar nada de cola. Eso sí, la bolsa del corredor de lo más pobre, camiseta y publicidad.
 
La carrera se hace por circuito urbano, algo estrecho en sus primeros kilómetros, bastante llano en su mayoría, aunque tiene un repecho en el kilómetro 3, y parte de los dos últimos kilómetros pican un poco para arriba. Por contra, no tienes bajadas, que es lo que más beneficia para que el recorrido sea rápido, y además tiene zonas de glorietas, giro de 180º, y zonas en las que te tienes que subir por las aceras que ralentizan. Tampoco es una carrera en la que puedes esperar mucha animación, la poca que hay está al inicio de la carrera y al final. 

 
Este principio de año he cambiado los entrenamientos, estoy haciendo entrenamientos con menos kilómetros, pero más intensos, lo que supone meter más ritmo a las piernas, por lo que para esta carrera me había propuesto llevar un ritmo rápido y mejorar el crono del año pasado, que fue de 46´56”, en un minuto, algo bastante exigente, pero por intentarlo no iba a ser.

 
En esta carrera coincidía un año más con mi primo, el cual acababa de salir de un resfriado, y el ritmo que le propuse le pareció excesivo. También coincidí con compañeros de Forrest Gump Team, y en este caso sí que hubo uno de ellos que sí tenía previsto llevar un ritmo al que yo tenía previsto correr, así que juntos nos fuimos al cajón que teníamos asignado, que en este caso era el de menos de 50´. 

Dentro del cajón intentamos situarnos lo más adelante posible, para estar más pegados a los corredores de ritmo 45´ que a los corredores de ritmo 50´, y de esta forma pudimos hacer una salida rápida, que era importante si queríamos coger un buen ritmo desde el principio, y sobre todo dejar atrás a los corredores que se meten en cajones que no son los suyos, y que van demasiado lentos. El primer y el segundo kilómetro se hacen por zonas estrechas, y no te puedes limitar a usar solo la calzada, también hay que hacer uso de las aceras, y eso es lo que hicimos nosotros, usar las aceras, para intentar ir a nuestro ritmo, en lugar del ritmo que te pongan los corredores que tengas delante, lo malo, el tener que ir esquivando mobiliario urbano, y tener que subir y bajar bordillos. El PK1 lo pasamos en 4´39”, y el PK2 en 9´18”, lo que significaba que los dos primeros kilómetros lo hicimos a 4:39 min/km. 

 
Ya en el kilómetro 3 se dejan atrás las zonas estrechas, y encaramos una larga y ancha recta, que acaba en una pequeña subida, de la cual avisé a mi compañero, ya que él era la primera vez que corría en Parla. No es una subida dura, pero si que se nota en el ritmo y en las piernas. Por el PK3 pasamos con un tiempo de 13´57”, a un ritmo de 4´39”, calcando el ritmo de los dos anteriores. 

La larga recta y subida, acababa en un giro a la derecha, y es donde el recorrido nos daba un pequeño respiro con una leve bajada, en esa bajada, pasábamos por el PK4, y entrábamos en una zona, donde nos cruzábamos con otros corredores, y es que un poco antes del PK5, teníamos una glorieta donde hacíamos un giro de 180º. El kilómetro 4 lo hicimos en 4´33”, y el kilómetro 5 en 4´34”, pasando por la mitad de la carrera con un tiempo de 23´04”. 

 
Los siguientes dos kilómetros son un continuo zigzag, pequeñas rectas, seguidas de giros de 90º, en el que vas corriendo un poco a tirones, en el kilómetro 6, eso no nos afectó mucho e incluso hicimos el mejor ritmo de todo lo que llevábamos de carrera hasta ese momento, haciéndolo en 4´32”, pero el kilómetro 7 fue distinto. Ese kilómetro fue el peor de los 10, y es que a los continuos zigzag, hubo que sumarle que me encontré primero con un corredor que conocí por el Maratón de Nueva York, al que saludé y con el que hice unos metros corriendo, posteriormente me encontré con un antiguo compañero de trabajo, de nuevo saludo, y unos metros corriendo juntos, y por último mi compañero de carrera, empezó a quedarse atrás, y bajé el ritmo para acompasarlo, pero él me dijo que tirase, que no podía seguir el ritmo. Todo ello sumado, hizo que el kilómetro 7 lo hiciese a un ritmo de 4´45”. 

 
El kilómetro 8, ya lo hice solo, y decidí aprovechar que pasábamos por una zona amplia, recta y donde se podía correr cómodamente, así que apreté, y si anteriormente había hecho el que sería el peor kilómetro de los 10, en esta ocasión hice el mejor ritmo de toda la carrera, pasando por el PK8 en 36´48”, haciendo ese kilómetro en 4´27”. 

Los dos últimos kilómetros, sobre todo el 10, se me hicieron un poco largos, no conseguía llevar el ritmo ligero que quería, tenía en la mano, o mejor dicho en las piernas, el reto que me había marcado, pero no terminaban de responder y empezó a ser un quiero y no puedo, dificultado también porque en ese tramo la carrera picaba ligeramente hacía arriba. Esos dos últimos kilómetros los hice en 4´35” el kilómetro 9, y en 4´40” el kilómetro 10. 


El tiempo en meta fue de 46´03”, no había conseguido bajar ese minuto que me había propuesto, pero sí había conseguido bajarlo en 53”, lo que supone más de 5” por kilómetro, y es para estar contento, después de solo un mes y medio con el método de hacer menos kilómetros, pero más intensos. 


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