miércoles, 10 de junio de 2015

Material: Las Zapatillas II - ¿Cuándo renuevo mis zapatillas?

Este pasado fin de semana llegó el momento de jubilar mis Asics Gel Zaraca, unas zapatillas a las que les tengo mucho cariño, que me han acompañado desde finales de 2013, y con las que he hecho más de 750 kilómetros, pero a las que ya les ha llegado la hora de su retirada.

Antes de jubilarlas, había que buscarle unas sustitutas, ya que aunque tengo las Asics Gel Nimbus, y a éstas aún les quedan muchos kilómetros, no dejan de ser unas zapatillas de tiradas largas y ritmo lento, con las que es difícil lograr buenos tiempos en distancias cortas. Así que he buscado unas zapatillas de las denominadas voladoras, y como siempre, me he informado y he buscado por internet las mejores opciones.

Entre las mejores valoradas se encontraban las Nike Zoom Pegasus 32, las Asics Gel DS Trainer 18las New Balance MRC1600, y las Adidas Adizero Tempo Boost 7, que finalmente son por las que me he decidido, ya que comparándolas, más o menos todas tenían una puntuación alta, pero las Adidas son las que mejor se adaptaban a mí, ya que son para corredores neutros, y de constitución ligera/media.

Adidas Adizero Tempo Bost 7
En este caso el problema no era tanto qué zapatillas comprar, (si quieres unos consejos para comprar zapatillas pincha aquí), si no, si ya había llegado el momento de jubilar mis Zaraca. Y es que ese es el gran dilema, ¿ha llegado ya el momento de cambiar?, ¿no me estaré adelantando?, o ¿no estaré apurando demasiado y corriendo el riesgo de lesionarme?. Son preguntas que todos nos hacemos y para las que no existen una regla exacta que nos ayude a responderlas, pero si hay distintos factores que nos pueden ayudar a tomar la decisión en el momento más adecuado.

Uno de los principales factores sin lugar a duda es la distancia, las marcas de zapatillas de running suelen indicar que la vida útil de la zapatilla está entre 300 y 500 kilómetros para zapatillas voladoras, minimalistas, o de media suela baja, y entre 700 y 800 kilómetros  para zapatillas con una media suela más alta, o de mayor amortiguación. En mi caso las Asics Gel Zaraca, entrarían dentro del primer tipo de zapatilla, y como comenté al inicio de la entrada he hecho más de 750 kilómetros con ellas. Puede que a lo mejor haya apurado un poco, pero os aseguro que la zapatilla con 500 kilómetros no estaba para cambiarlas. Por ello, debemos tener en cuenta otros factores.

1.- El terreno, evidentemente no es lo mismo correr en asfalto, que es un terreno duro y abrasivo, que ayuda al desgaste de las zapatillas, que hacerlo en el parque, que es un terreno menos duro y menos abrasivo, o hacerlo en superficies como el tartán, donde la vida útil de las zapatillas se multiplica, ya que estamos hablando de una superficie que ayuda en la caída y en la amortiguación.

2.- Nuestro peso es otro de los factores que van a influir en el desgaste de nuestra zapatilla, evidentemente a la hora del rozamiento, y de la pérdida de amortiguación, no será lo mismo para una persona que esté en los 85 o 90 kilos, que yo, que estoy en los 62 kilos.

3.- La pisada es otro de los factores, cuanto más natural y perfecta sea nuestra pisada, menos rozamiento habrá con el suelo, y menos desgaste.

Además de los mencionados factores, a nuestras zapatillas podemos hacerle una serie de pruebas para saber si ha llegado el momento de jubilarlas, como son:

1.- Comprobar que todas las partes de nuestra zapatilla tengan una unión firme, esto es, la zapatilla tiene tres partes, la suela (parte que contacta con el suelo), la media suela (donde se encuentran los sistemas de amortiguación), y la parte superior (donde se aloja el pie). Todas estás partes de la zapatilla deben mantener una buena unión, y que todas las zonas estén bien pegadas, si esto no es así, será momento de cambiar de zapatillas.

2.- El desgaste de la suela es una importante prueba. La suela es la parte que toma contacto con el suelo, y es la parte que más sufre el rozamiento y la abrasión del terreno, y con ello pérdida de agarre. Si vemos que la suela pierde su dibujo, los tacos desaparecen y se queda prácticamente lisa, es síntoma de que la suela está desgastada. Este desgaste también nos servirá para conocer nuestra pisada, y evaluar si ésta es correcta y si debemos corregirla.

Desgaste de la suela de mi Asics Gel Zaraca
3.- La mediasuela, como hemos comentado es la zona donde se encuentran los sistemas de amortiguación, y que con el paso de los kilómetros, también se va desgastando. La capa de amortiguación pierde densidad, y se pierden las propiedades del sistema de amortiguación, con lo que la absorción del impacto que hace la zapatilla ya no es el correcto. Este mal funcionamiento del sistema de amortiguación debido al desgaste trae consigo que el impacto lo asuman nuestras articulaciones y nuestros músculos, y que con ello podamos tener molestias o lesiones.

Pliegues en la mediasuela de mi Asics Gel Zaraca
4.- Como os he indicado anteriormente, la pisada va a influir y mucho en el desgaste, y en que la zapatilla se deforme. Las zapatillas a medida que les damos uso, se van a ir adaptando a nosotros, a nuestro pie, y a la forma de nuestra pisada, y se deformarán en función de eso. Un exceso de deformación de la zapatilla, hace que los sistemas de corrección ya no funcionen, y esto conllevará a molestias y lesiones. Para comprobar si nuestra zapatilla está deformada, que ya no existe simetría vertical, podemos poner la zapatilla sobre una superficie lisa, como una mesa, y colocándonos a nivel de la zapatilla ver que la zapatilla tiene un apoyo neutro, que no se incline ni hacía afuera (supinación), ni hacía dentro (pronación).

Esto último también influirá en la estabilidad, si ejerciésemos una fuerza descendente y lateral sobre la zapatilla, y ésta se inclina hacía los lados y pierde contacto con la zona plana, significa que la zapatilla oscila en demasía y que no podrá estabilizar el pie en cada pisada.

Simetría vertical de mi Asics Gel Zaraca
Todos los factores anteriores, así como las pruebas que os he indicado debemos de tenerlos en cuenta a la hora de comprobar si nuestras queridas zapatillas que tantos y tan buenos servicios nos han prestado, necesitan jubilarse. Pero ello no quiere decir que esas zapatillas que ya no nos sirven para correr haya que tirarlas a la basura, ya que en muchas ocasiones es posible que estén en buen estado, y se puedan utilizar para caminatas, ir al gimnasio o cualquier otra actividad en la que la amortiguación y el agarre no sean esenciales.

2 comentarios:

  1. Muy interesante, Manuel. La verdad es que yo tengo que buscarle dentro de poco relevo a mis Adidas Supernova Sequence 5, pero lo cierto es que las veo en condiciones aún de dar guerra. La única zona en la que veo desgaste en la suela es en la zona del metatarso, que sí se ve desgaste. He hecho la prueba esta útima que dices y la verdad es que se mantienen en equilibrio y las partes están unidas. Ya os contaré a ver si encuentro dignas sustitutas, aunque lo mismo me compro el mismo modelo porque me ha ido bien con estas.
    ¡Un saludo!

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    1. Muchas gracias Roberto.

      La verdad creo que he apurado un poco, ya hay parte de la suela que se ha empezado a despegar,y zonas bastante gastadas, pero como me funcionaban bien y no tenía molestias...

      Yo he estado tentado de comprarme el mismo modelo, porque me han ido muy bien, pero al final decidí probar las Adidas, ahora espero no arrepentirme, aunque la primera sesión que he hecho me han resultado muy cómodas.

      Un saludo!!

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