miércoles, 29 de abril de 2015

EDP Rock´n´Roll Madrid Maratón 2015 - Parte II

Antes de continuar con el resto del Maratón, quiero felicitar a la organización, espectacular todo, Feria del corredor, instrucciones, ropero, señalizaciones, todo a la altura de una competición internacional. Felicitar también y dar las gracias a los voluntarios, fundamentales en un evento de esta envergadura. Y como no, a toda esa gente que, a pesar de la lluvia, te encontrabas a lo largo del recorrido animando y apoyando, y que te hacía sentir que estabas haciendo algo importante. Por último, un 10 al recorrido, creo que es difícil encontrar un recorrido que pase por sitios tan emblemáticos y bonitos como los que pasamos en esos 42.195 metros, aunque eso sí, tratándose de Madrid, un recorrido bonito, pero también duro y rompepiernas.

Altimetría del Maratón de Madrid 2015
Ahora continúo con el Maratón:

A partir del kilómetro 25 se puede decir que empezaba otra carrera, quedaban 17 kilómetros, y los iba a tener que hacer yo “solo”, pero no era algo nuevo para mí, había hecho quince duras semanas de entrenamiento, en las que había luchado solo contra todo, haciendo tiradas de fondo muy duras, en las que me había llovido y había tenido mucho viento. Ese entrenamiento, a partir de ese momento, se iba a poner a prueba, y no tanto física como mentalmente.

La alegría tras pasar la meta
Entre el kilómetro 25 y el 30, Paseo de la Florida, Cuesta de San Vicente y 4 kilómetros muy duros por la Casa de Campo. Duros no solo por el recorrido, que eran dos de subida y dos de bajada, y que conocía bastante bien, porque han sido muchas las ocasiones que he ido a correr y a montar en bici por allí, sino también porque es la única zona donde no hay casi gente animando y, porque si todo eso fuese poco, la climatología ya decidió no ponerse de nuestra parte. Empezó de nuevo a llover, pero ya no era la lluvia leve que nos había acompañado en distintos tramos del Maratón, ya era una lluvia abundante que hacía que todo resultase muy incómodo. En este tramo, avituallamiento de agua, bebida isotónica y gel en el kilómetro 26, aunque yo tomé mi propio gel, y nuevo avituallamiento en el kilómetro 30, donde dieron agua, bebida isotónica y plátano. El paso por ese kilómetro fue de 2:53:57 a un ritmo de 5:48 min/km, habiendo hecho en ese tramo una media de 5:56 min/km. Sin duda la Casa de Campo había hecho mella en mi ritmo.

A partir del kilómetro 30 llegaba lo inexplorado, nunca había pasado de esa distancia, así que no sabía muy bien como respondería, hasta ese momento salvo las leves molestias que he comentado, físicamente iba bastante bien, y mentalmente, aunque la Casa de Campo se me había hecho un poco dura, tampoco iba mal. Pero a partir de ese momento cualquier cosa podía pasar, por un lado estaba el temido muro que tanto comentan los maratonianos, y por otro estaba el muro que la organización nos había preparado con siete kilómetros de constante subida, que tenían dos rampas de bastante dureza, una justo al empezar (Calle Segovia), y otra para terminar (Calle Goya).

Luciendo medalla
Del 30 al 35 pasábamos de llegar al punto más bajo del recorrido a empezar, a partir del 33, la constante subida. En este tramo también hubo mucha zonas desangeladas, la lluvia apretaba cada vez más, y mi cabeza empezó a cometer errores. Seguía bien físicamente, pero en mi cabeza el mal tiempo, y la cantidad de kilómetros y de horas empezaban a pasar factura. Empecé a ver la meta como una necesidad, no como un triunfo, y empecé a descontar los kilómetros de uno en uno en lugar de ir centrado en correr, en sumar metros, olvidándome de lo que quedaba. Por suerte, seguía consciente de una cosa, no olvidarme de tomar los geles, así que en el kilómetro 32, en un nuevo avituallamiento liquido, cogí agua y me tomé el penúltimo gel.

Pasado el 33 comenzaba lo duro, ¡y de que manera!, terminando Virgen del Puerto giramos a la derecha y empezamos a subir la Calle Segovia, una cuesta que casi nos deja clavados a todos, como bajó el ritmo de todos los que nos encontrábamos en esa zona, como nos costó superar ese tramo. Recuerdo que en ese momento pensé “¿Será esto a lo que se refieren con el famoso muro?”. Por el kilómetro 35 el tiempo fue de 3:23:34, a un ritmo de 5:49 min/km, haciendo ese tramo a 5:56 min/km.

Kilómetro 35, estaba a tan solo 7.195 metros de la ansiada meta, cinco de ellos (hasta el 40), de constante subida, que se sumaban a los dos que llevábamos ya desde el 33. A pesar de notarme bien de piernas y de no sentir que estuviese sufriendo excesivamente, este tramo se me hizo muy duro. Los kilómetros pasaban muy lentos, cada vez llovía con más fuerza, llevaba la ropa empapada, y lo peor eran los calcetines y las zapatillas, ¡como pesaban!, cada zancada costaba la vida, y de verdad, insisto, no porque físicamente fuese mal, sino porque la subida y la lluvia complicaban enormemente todo. Desde Casa de Campo, ya había empezado a ver a corredores andando, pero fue en este tramo donde ese número se multiplicó, no voy a decir que había más personas andando que corriendo, pero si que ya eran muchas las que veían el final del Maratón muy cerca, y preferían terminar el recorrido andando, antes que abandonar. También en este tramo volvíamos a pasar por lugares emblemáticos de Madrid, Paseo de las Acacias, Glorieta de Embajadores, Ronda de Atocha, Paseo del Prado, Neptuno, Plaza de Cibeles, Paseo de Recoletos, Plaza de Colón y Calle Goya, de nuevo un bonito recorrido turístico por Madrid. Pero que diferente se ve todo cuando llevas tantos kilómetros y tantas horas corriendo, y sobre todo cuándo llueve tanto que estás calado hasta los huesos.

Contento por el reto de papá
En este tramo del 35 al 40, para mí fue lo más duro del Maratón. Por un lado tienes la cabeza que igual te anima cada vez que pasa un kilómetro, como que al momento te hunde por todas las circunstancias que llevas encima. Por otro lado teníamos el último tramo que aún quedaba de subida, la Calle Goya, otro repecho, este más largo que el de la Calle Segovia que dejó clavados a muchos corredores... por suerte yo no fui uno de ellos. En el lado positivo de este tramo, las fuerzas que me dio ver a Lucia y Javi, dos amigos que habían dicho que irían a animarnos, y que debido al tiempo sinceramente no esperaba que fuesen, pero sí, fueron. Me los encontré justo en la parada de Cercanías de Recoletos, su grito de “Manu, con dos cojones, vamos que lo tienes hecho”, me insufló una energía en las piernas difícil de explicar, fue como una corriente eléctrica que solo puedo definir como increíble y desde luego solo puedo darles las gracias por haberse desplazado hasta allí para animar. En el kilómetro 37,5 nuevo avituallamiento, en este caso solo líquido y último gel, éste también con cafeína. Por el kilómetro 40 el tiempo fue de 3:55:02 a un ritmo de 5:53 min/km, haciendo ese tramo en 6:18 min/km, sin duda se notó la dureza de este tramo también en el ritmo promedio.

Tiempos por tramos
Al coronar esa última cuesta podríamos decir que el Maratón había terminado, solo quedaba el último tramo, del 40 al 42,195, un tramo con un terreno favorable, un kilómetro de bajada y el resto llano. Pasé ese kilómetro de bajada tranquilo y sin forzar, encaré el 41 con el Retiro ya a la vista, y tras un leve giro a la derecha y otro a la izquierda se encontraba la entrada al Retiro, aunque antes de esa entrada un nuevo momento emotivo, otra amiga que fue a verme y animarme, Carmen, se encontraba junto a mi mujer y mi pequeñajo, y unos metros más adelante de nuevo mis amigos Javi y Lucia, todos ellos, a pesar de la lluvia, y a pesar del frío, estaban junto a la entrada del Retiro, para gritarme y darme el último empujón, y yo emocionado y casi llorando les levanté el brazo en señal de victoria. Entrando al Retiro, de nuevo levanté los brazos al cielo, y desde esa entrada hasta la línea de meta fue algo indescriptible, bajé el ritmo y me dediqué a disfrutar del momento, a ser consciente de que las duras sesiones de entrenamiento habían dado su fruto. ¡Lo había conseguido!, me había propuesto hacer un Maratón, y que ese, mi primer Maratón, fuese el de mi ciudad, Madrid, y ya me encontraba a escasos metros de conseguirlo. Eso había que saborearlo, había que disfrutarlo como era debido, y vaya si lo hice. Como podéis ver en el vídeo los últimos metros los hice al trote y con los brazos levantados. El tiempo final fue de 4:07:59 a un ritmo de 5:53 min/km, pero eso era lo de menos.



Mis compañeros también cruzaron la meta del Maratón. Charly lo hacía totalmente exhausto, pálido, pero lo había conseguido, había sacado fuerzas de flaqueza y había recorrido los 42.195 metros. David por su parte entraba más fresco, con una sonrisa, feliz por el logro que acababa de realizar, y junto a ellos cruzaba la meta Luis, el padre de David, el culpable de que nos embarcásemos en esta locura. Todos los retos tienen un inicio, un primer momento en el que empiezas a planteártelo, y el nuestro fue tras acabar el Asics Medio Maratón Villa de Madrid del 2014, cuando Luis nos preguntó si nos veíamos capaces de correr un Maratón, en ese momento nos reímos y dijimos que no, pero... esa misma pregunta nos la hizo unos meses después cuándo acabamos el Skoda Triathlon Series Madrid 2014, en esa ocasión acabábamos de nadar 750 metros, de hacer 23,1 km en bici y corrido 5 km, y hacer un Maratón ya no nos parecía una locura. Poco más de un mes después nos inscribimos en el Maratón de Madrid 2015.

Comentaros que Luis ha corrido 7 veces el Maratón de Madrid, hasta que, como dice su hijo, unos tendones con nombre de guerrero de la antigua Troya le hicieron colgar las zapatillas. El domingo su idea era entrar a correr con nosotros alrededor del kilómetro 30, para ayudarnos con el temido muro. Finalmente entró antes, en el kilómetro 26, con la intención de ayudar a Charly a superar su pájara. Sin duda su experiencia y sus consejos fueron de gran ayuda para que Charly, a pesar de ir al límite, cruzase la meta. Por mi parte, una pena no haber podido compartir unos kilómetros con una persona con tantos maratones a sus espaldas y, como he dicho antes, culpable de la locura que ese día estábamos corriendo.

Antes de terminar esta entrada quiero dar las gracias a mis amigos de Google + por su apoyo y sus consejos, también a las personas que leéis el blog y que me alentáis con vuestras visitas, a mis amigos que han aguantado en los últimos meses muchas conversaciones sobre Maratón, a todas esas personas que a lo largo de los 42.195 metros del recorrido, aún siendo nosotros personas anónimas nos daban ánimos, a los padres de David y su novia Barbará por estar apoyándonos en tantos puntos del recorrido, a mis amigos Carmen, Lucia y Javi, por venir a apoyarnos a pesar de la lluvia, a mis dos compañeros de locura, David y Charly,  por compartir esta experiencia tan increíble, y por supuesto a Natalia, mi mujer, por aguantar todas las sesiones de entrenamiento, por acompañarme en las sesiones de cinta y fortalecimiento en el gimnasio, por apoyarme en esta locura, y por estar en cada línea de salida y cada línea de meta que decido cruzar, este triunfo no es sólo mérito mío también es mérito tuyo, contigo nunca desfallezco.

Gracias a todos por estar ahí y por haber puesto vuestro granito de arena para que este reto saliese adelante.


PD.- El reto ha terminado, pero el blog sigue, aún quedan retos a los que apuntarse, y experiencias y consejos que compartir.

8 comentarios:

  1. Enhorabuena por tu logro, Manuel!!
    Ha sido una gran experiencia leer tu crónica del maratón, seguro que nos va a servir a muchos a preparar nuestro reto y para entender que todo el esfuerzo y el sufrimiento de antes y durante la carrera tienen el inolvidable premio de haberlo conseguido.
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por la felicitación y muchas gracias por leer el blog.

      Me alegra que mi experiencia pueda servir a otros runners para afrontar retos, en parte el blog lo escribí con esa idea.

      Espero que puedas disfrutar de muchos momentos como el que yo disfrute en la Maratón.

      Un saludo.

      Eliminar
  2. ¡Enhorabuena, Manuel!
    Me has dado miedo y envídia al mismo tiempo, a ver lo que da de sí este año que tengo por delante para preparar la Maratón de Málaga 2016.
    ¡Un saludo fuerte!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muchas gracias Roberto!

      Que no te de miedo, ya has hecho dos veces el Medio Maratón y mejorando mucho en el segundo.

      El entrenamiento es duro y pesado, pero merece mucho la pena cruzar esa meta, y seguro que consigues cruzar la meta del Maratón de Málaga 2016.

      Un abrazo.

      Eliminar
  3. Excelente narración de la Maratón Manu!!!
    Y con bonitos recuerdos y referencias. Tan grande el artículo como Tú eres!!

    Y afrontando el tramo final, el más duro, en soledad.
    Felicidades porque has triunfado en tu meta, que tu primera Maratón sea la de Madrid, catalogada como una de las más duras y complejas del mundo.

    GRANDE GRANDE GRANDE Amigo!!!! Sigue como hasta ahora, gran corredor, mejor persona!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias David!!!un placer compartir contigo tantos retos,aún nos quedan muchas metas que cruzar juntos.

      Un abrazo

      Eliminar
  4. Por cierto que memoria tienes!!! No recordaba que afrontamos el reto del Maratón tras la pregunta de mi padre, jajajajjaja.

    Lo dicho, eres GRANDE en todos los sentidos!!
    A por el siguiente reto..............

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja,ese momento es difícil de olvidar,habíamos acabado reventados el Medio Maratón,y hacer un Maratón nos parecia una locura, y mira...

      A por otro!!!

      Eliminar