jueves, 15 de octubre de 2015

Correr en cinta. Un complemento a correr en la calle

Hoy quiero hablaros de la cinta de correr, un elemento que no es un sustitutivo de correr en la calle, pero que si puede ser un buen complemento, partiendo siempre de la base de que no hay comparación posible entre las sensaciones y la libertad que da correr al aire libre y la monotonía y lo aburrido que puede ser correr en cinta.

Pero lo anterior no quita, como ya he comentado, que la cinta no sea un buen complemento para el runner, sobre todo en la época del año en la que nos encontramos y con las condiciones climatológicas que tendremos durante los próximos meses, menos horas de luz, frío, viento y lluvia, que animan más a quedarse en casa que a salir a  correr.


Al respecto de la cinta, hay muchos comentarios indicando que correr en ella puede dañar las articulaciones y que la cinta hace que te lesiones más, pero estos comentarios no están contrastados con ningún estudio que realmente indique un mayor índice de lesiones al correr en cinta que en la calle.
Por contra, si hay estudios sobre el movimiento que realizamos al correr en cinta comparado con el que hacemos al correr en la calle. Estos estudios han indicado que no hay grandes diferencias en los movimientos, salvo que al correr en cinta el esfuerzo muscular y el gasto de energía es menor, ya que el desplazamiento de la cinta nos ayuda a impulsarnos, además de que al estar en un espacio cerrado, no existe resistencia al aire.
También hay estudios que indican que el acoplamiento a la cinta puede variar de unas personas a otras debido a la biomecánica de cada uno. Algunos tienden a acortar la zancada aumentado la frecuencia y también tienden a una menor flexión del tobillo. Estas personas al correr en la cinta alteran su forma de correr y pueden sufrir periostitis tibial por elevar en exceso la punta del pie o fascitis plantar al acortar la zancada y sobrecargar el pie. Aunque estos estudios indican que solo la mitad de los corredores estudiados disminuían su zancada.
Otro comentario que va siempre unido a correr en cinta es que si ponemos una inclinación en la cinta de 1% estaremos igualando en cierta medida las condiciones de resistencia contra el aire que tenemos cuando corremos en el exterior. Esto es algo totalmente irreal, y que cualquiera que haya corrido al aire libre puede constatar, ya que cuando corres en la calle no solo te enfrentas al viento, también lo haces con el terreno y su altimetría, y esto una inclinación del 1% no puede igualarlo. A lo que si nos va a ayudar este % de inclinación es a compensar el esfuerzo, como hemos indicado antes, al correr en la cinta consumimos menos energía y tenemos un menor esfuerzo muscular, por lo que al aplicar este % de inclinación estaremos compensando, ya que necesitaremos una mayor potencia en cada zancada, haciendo más intenso nuestro entrenamiento en la cinta.
Algo que si debemos tener muy en cuenta cuando corremos en cinta es el tema de la sudoración y la hidratación. Al correr en cinta pasaremos más calor que de costumbre, ya que nos encontramos en un espacio cerrado y con ausencia de viento, lo que hará que el organismo aumente el nivel de sudoración durante el entrenamiento. Es por ello que deberemos beber más de lo que lo hacemos habitualmente. Por suerte, en las cintas siempre hay un espacio reservado para dejar el bidón y es sencillo mantenerse hidratado.
Además de lo dicho anteriormente, al correr en cinta debemos de tener cuidado a la hora de hacer cambios de velocidad, que estos no sean muy bruscos y puedan hacer que nos vayamos al suelo, y también respecto al tiempo que estamos en la cinta, no es recomendable estar más de 30 minutos.
En mi caso, las condiciones climatológicas no suelen ser un inconveniente para que salga a correr, ya que tengo una cosa muy clara, y es que en una carrera te puedes encontrar con calor, viento o como en el Maratón de Madrid, con cuatro horas de lluvia, por lo que evitarlo cuando corriendo en cinta no tiene mucho sentido. En cambio, si la utilizo en los planes de entrenamiento cuando hago las sesiones de fartlek, que luego vienen acompañadas de ejercicios de fortalecimiento en el gimnasio. En ese caso suelen ser sesiones cortas, y muy intensas, en las que hago muchos cambios de ritmo, por lo que la maquina me ayuda bastante a tener controlados esos cambios de ritmo tanto en velocidad como en tiempo.
En resumen, la cinta de correr puede ser un buen complemento para nuestros entrenamientos, no modifica nuestra técnica de carrera, no va a hacer que te lesiones más que si corres en la calle, y para determinados entrenamientos puede ser de gran ayuda, pero nunca nos va a dar la libertad y las sensaciones de correr al aire libre.

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